GÒTICS NEWS IV

GÒTICS NEWS IV

EL DÍA QUE FOROUX MURIÓ

El 19 de diciembre de 2005,  me sentí fatal por la muerte de J. Foroux. Coincidimos con él en 1991. Él era el más grande, 27 Test match con Francia, 22 de capitán, 2 gran Chelem de jugador y uno de entrenador. Llevó a Francia a la final de la 1ª WRC… el pequeño Napoleón. Le dijimos que jugábamos a rugby, en el Gòtics, hablamos de rugby, nos trató genial, bromeó con nosotros y todo sin la mínima dosis de prepotencia.

J. Foroux vivió y murió en Auch, un pueblo del sur de Francia loco por el Rugby, donde tuve el honor de jugar con la catalana. Como casi todos los que hemos jugado en selecciones en este club, viajas solo y rodeado de internacionales por España. La camiseta conmemorativa del torneo eran dos viñetas de dos jugadores conversando; “oye, Alain, tú crees que todo en la vida es rugby” y Alain responde “por supuesto que no, pero que suerte que exista el rugby”. Que suerte haber conocido esta manera de vivir. Cuantas veces he tenido la sensación de jugar el partido en el que no hay mañana, cuantas veces he pasado por eso, cuantas veces me he enfrentado al partido que había que jugar como el último. Que grande el entreno previo, la noche previa, la mañana previa…y que grande las veces que ha acabado bien, independientemente del resultado. Orgulloso de mis compañeros, de mi club, de haberlo dado todo en el campo por el tipo de al lado. El dolor y el cansancio pasan, la gloria y la amistad es para siempre.

Es imposible disfrutarlo si cuando te agarras a los compañeros en un círculo en el último entreno, en el vestuario o en el campo no se te pone la piel de gallina pensando que todos los que llevan ese mamut en el pecho sienten lo mismo que tú, que lo darán todo por ti porque saben que tú lo darás todo por ellos. 1×15 i 15×1.

Cuantos más seamos mejor. Porque la grada también gana partidos y en la grada también hay que estar a la altura. Quien ha sido grande, es grande para siempre, y un club es grande también por sus aficionados.

Desde su metro sesenta, Foroux, como Gallardo,  podía mirar por encima del hombro a cualquier rugbyman. Pero cuando eres grande de verdad no desprecias a quien decide practicar el deporte que tú amas. Lo comprobamos con Gavin Hastings en el Calvin… pero eso es otra historia…

En el Rugby, como en el deporte…como en la vida, siempre hay quien te pone en tu lugar como individuo y como equipo, por lo tanto la modestia es muy importante, pero el ORGULLO lo es mucho más, y cuando alguien se pone una camiseta con un mamut ha de tener claro que es heredero de gloriosas tradiciones.

Guillem Rodríguez Rigat “Willi”

Flojisto