GÒTICS NEWS VI

GÒTICS NEWS VI

Me pidieron que contribuyera al blog de Gòtics Rugby Club para compartir un poco de mi experiencia desde la perspectiva de un padre que tiene una hija jugando en Minis y un hijo en Pre-Benjamines. Vale la pena señalar que antes de convertirme en un orgulloso padre de Gòtics, tenía un conocimiento muy limitado sobre el rugby y, gracias a mi esposa (cuyo padre jugaba al rugby) y a los Gòtics, me he convertido en un colaborador activo y comprometido con el rugby y, por supuesto, los Gòtics.

Mi familia ha estado con Gòtics durante más de tres años mientras buscábamos un deporte y un club que tuviera sólidos valores en torno al trabajo en equipo, la inclusión, la colaboración, el autodescubrimiento, la igualdad y la contribución a algo que sea algo más que sólo ganar un partido. Cuando reflexiono sobre los últimos años, la palabra que me viene a la mente es compromiso.

¿Por qué compromiso? Porque Gòtics tiene que ver con la participación y la creación de un espacio para que cada niño y familia se involucre de la manera que funcione para ellos. Sin embargo, debo admitir que la experiencia ha sido tan positiva que nos hemos visto muy comprometidos, junto con otras muchas familias, porque todos creemos y compartimos el espíritu y los valores de Gòtics. En realidad, cada individuo (jugador, entrenador, padre, etc.) es la base que conforma y sostiene el espíritu colectivo de Gòtics, y es muy especial ver esto en mi propios hijo e hija.

Este compromiso ocurre porque Gòtics tiene una fórmula que, en mi opinión, fomenta y alienta a la comunidad de Gòtics a habilitarse, capacitarse y empoderarse. Llevando esto al nivel del jugador, cada jugador de la escuela puede desarrollar la comprensión y el aprecio al rugby. Al mismo tiempo, los jugadores se capacitan con el entrenamiento y la motivación necesarias para progresar como jugadores, lo que finalmente les permite crecer en sus habilidades y auto confianza, tanto como jugadores como personas, para descubrir y dar lo mejor de sí sin la carga de una presión negativa por la competición o por los propios compañeros.

Mis dos hijos juegan al rugby dentro de sus propias habilidades y están desarrollando su potencial en el campo, respectivamente, al estar habilitados, capacitados y empoderados. Cada uno de ellos, al igual que sus compañeros de equipo, avanza a su propio ritmo, lo cual es de agradecer. Y ha sido un placer para mi esposa y para mí ver cómo nuestros hijos se han involucrado con el rugby y Gòtics a lo largo de los años. Nunca quieren perderse un entrenamiento o un torneo, y se esfuerzan por convertirse en mejores jugadores porque quieren, y no porque tengan que hacerlo.

Estoy realmente agradecido a Gòtics Rugby Club, y por cómo han creado una cultura y un espíritu que respeta el juego de rugby, al tiempo que proporciona un entorno que fomenta el desarrollo del individuo que, a su vez, contribuye al crecimiento de algo mucho más grande en el que cada individuo se ve reflejado.

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John Arboleda

 

 

I was asked to contribute to the Gotics Rugby Club blog to share a bit of my experience from the perspective of a parent that has a daughter playing in Minis and son in Pre-Benjamins. It is worth noting that prior to becoming a proud Gotics Parent, I had very limited knowledge about rugby, and thanks to my wife (whose father played rugby) and the Gotics – I have become an engaged and active supporter of rugby, and of course the Gotics!

My family has been with the Gotics just over three years as we sought to find a sport and club that had strong values around teamwork, inclusiveness, collaboration, self-discovery, equality and contributing to something that is more than just about winning. Moreover, when I reflect on the last years a word that comes to mind is engagement.

Why engagement? Because the Gotics is about actively involving and making a space for each child and family to engage in way that works for them. However, I do admit that the experience is so positive that we have found ourselves becoming quite engaged, along with many other families because we all believe and share in the spirit and values of the Gotics. Actually, each individual (player, trainer, parent, etc.) is what makes up and sustains the collective spirit of the Gotics, and it is very special to see this in my own son and daughter.

This engagement happens because the Gotics has a formula, in my opinion, that fosters and encourages the Gotics community to be enabled – equipped – empowered. If you bring this down to the player level, each player is enabled to develop an appreciation and understanding for rugby. At the same time, they are equipped with the respective training and motivation to progress as a player, which finally empowers them to grow in their abilities and confidence, both as a player and a person, to discover and give their best without the peer or competitive pressure.

Both my children play rugby within their own abilities, and are respectively developing their potential on the field by being enabled + equipped + empowered. Each one of them, just like their teammates progresses at their own pace, which is appreciated. And, it’s been a pleasure for my wife and I to see how our kids have become engaged with rugby and the Gotics over the years. They never want to miss a training or tournament, and strive to become better players because they want to, and not because they have to.

I am really grateful for the Gotics Rugby Club, and how they have created a culture and spirit that respects the game of rugby, while providing an environment that encourages the development of self, which, collectively contributes to belonging to something much bigger in which each individual can see themselves reflected.

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John Arboleda

 

 

Flojisto