GÒTICS NEWS XI

GÒTICS NEWS XI

QUIÉN NOS LO IBA A DECIR

Si al empezar la temporada nos llegan a decir que acabaría así, no nos lo hubiéramos creído, antes me creo que acabamos una jornada sin hacer golpes de castigo en todas las categorías que esto, fíjense.

Quién nos iba a decir que acabaríamos haciendo una pretemporada en julio antes de que acabase la temporada, o que íbamos a estar cuatro meses sin pisar Foixarda y que al volver no podríamos abrazarnos sino chocarnos los codos.

Quién nos iba a decir que entrenaríamos sin contacto, incluso que haríamos entrenamientos online, o que cambiaríamos el fin de temporada con el tobogán de agua en Foixarda por una videoconferencia multitudinaria.

Quién nos iba a decir que haríamos mascarillas de protección junto con las camisetas de verano.

Quién nos iba a decir que podríamos aguantar una situación así sin nuestro veneno favorito, quién nos iba a decir que nos iban a prohibir jugar juntos, vernos, entrenar, placarnos, reírnos, tocarnos, brindar, empujar como mamuts los delanteros, hacer avants la tres cuartos, acabar la temporada jugando la promoción que nos ganamos en el campo y quién sabe si celebrar un ascenso más que merecido.

Quién nos iba a decir que nos iban a robar de esta forma la alegría.

Sin embargo, cuando la esperanza se debilita lo que mantiene en pie son las certezas, y nosotros, nuestro Gòtics, es un club de certezas. Sabemos que si queremos ganar algo tendremos que dar el trescientos por cien porque nada nos vendrá regalado. Pero esto nos hace fuertes, y sabemos que saldremos otra vez adelante, porque ya hemos salido de otras.

No tengo ni idea de cómo acabará esto, de cuándo y cómo volveremos a hacer lo que nos gusta, pero ¿saben qué?, tengo un montón de certezas que me mantienen mi esperanza.

La certeza de que tengo tantos hermanos como socios y socias tiene el club, que volveré a arrastrarme por el campo porque habrá quién me siga gritando que un poco más. La certeza de que la Escola volverá a tener los mejores monitores esperando a la cantera. La certeza de que podré tomarme otra cerveza en Foixarda entre viejas y nuevas glorias. La certeza de que seguirá habiendo un mercadillo con lo que se olvida en el vestuario. La certeza de que alguien pedirá medias a media hora de que empiece el partido. La certeza de que Foixarda seguirá teniendo la mejor grada de animación de la liga. La certeza de que me seguirán sosteniendo vuestros abrazos cuando esta mierda pase.

Me sostiene la certeza absoluta de que soy parte del mejor club del mundo, que, aunque sea sólo un club de rugby, da muchísimo más cualquier otro club de rugby.

Seguimos juntos, volveremos fuertes.

Autor: Fermín Mínguez

Flojisto